COMPETENCIAS PROFESIONALES REQUERIDAS PARA EL DOCENTE DEL SIGLO XXI
La autora afirma que los
profesores que trabajen actualmente deberán tener competencias vinculadas con
la resolución de los problemas o desafíos más coyunturales, a los que denomina
“pedagógico-didácticos” y “políticos-insttitucionales” y otras vinculadas con
desafíos más estructurales a las que denomina “productivas e interactivas”, y,
las vinculadas con procesos de especialización y orientación de su práctica
profesional a las que llama “especificadoras”.
Las competencias
pedagógico-didácticas son aquellas que actúan como facilitadoras de
aprendizajes autónomos, utilizando estrategias de intervención efectivas. En
relación a las competencias institucionales los docentes deben ser capaces de
articular lo macro que sucede en la sociedad con lo micro que sucede en la
escuela. Las competencias productivas tienen que ver con la capacidad de estar
abierto e inmerso en los cambios que se suceden a gran velocidad para orientar
los aprendizajes de los alumnos. Las interactivas se relacionan con la
capacidad de comunicarse con los otros, de modo coopertivo conviviendo en paz.
La competencia especificadora se refiere a la capacidad de aplicar un conjunto
de conocimientos con un mayor dominio de contenidos de las disciplinas y sus
metodologías, esto, al mismo tiempo que se debe propiciar el trabajo
interdisciplinario, en equipo y la responsabilidad compartida.
Para una mayor
profesionalización de la función docente se debe saber
-Planificar y conducir
movilizando otros actores
-Identificar los problemas
que se presentan en la ejecución de proyectos y otras actividades, esto
requiere una capacidad de observación que debe aprenderse
-Optimizar los recursos
disponibles
Existe consenso entre los
expertos respecto al perfil profesional que deben tener los docentes en la
sociedad de las próximas décadas.
-Actitud democrática,
respeto por todas las personas y grupos.
-Principios éticos sólidos,
vivencia de los valores.
-Sólida formación pedagógica
y académica.
-Autonomía personal y
profesional
-Amplia formación cultural
con una real comprensión de su tiempo y de su medio
-Capacidad de innovación y
creatividad.
La complejidad de la
educación media -inserta en un sistema educativo que pregona la equidad,
igualdad de oportunidades, cumplimiento efectivo de los derechos de la
persona-, versus el docente, en el mejor caso, como profesional que desea hacer
efectiva la inclusión, la equidad, dentro del mismo sistema y también de una
sociedad que cada vez es más excluyente en la práctica, porque requiere más
conocimientos y especialización para acceder a los puestos de trabajo-, provoca
que la docencia en la educación media y en general, sea una actividad
extremadamente complicada si desea realizarse a conciencia, pensando en las
implicaciones que los aprendizajes tienen en la vida de los alumnos.
El escenario de la educación
media que hoy necesitamos resignificar, es un ámbito muy complejo atravesado
por múltiples demandas, desde la obligatoriedad del nivel por ley, la cada vez más heterogénea formación de los
docentes, las demandas de la sociedad sobre la formación de ciudadanos últiles,
capaces de insertarse tanto en el mundo laboral, como en estudios superiores,
las demandas de las familias que van desde la preparación académica y de las
competencias básicas para desempeñarse en el mundo del trabajo, hasta la
satisfacción de necesidades de contención, cuidado, vinculación con
instituciones varias, servicios de salud, empresas o diferentes tipos de
organizaciones, entre otros.
Así, el docente secundario,
está sometido a una cantidad enorme de exigencias en relación a lo planteado en
el párrafo anterior. Al docente se le exige hoy en día, que desarrolle su tarea
con variadas competencias, que pueden desviar la atención sobre la esencia del
trabajo mismo. Por ejemplo, es frecuente encontrar alumnos, padres de familia o
incluso colegas que afirman con seguridad: “el profesor debe ser un amigo”.
Podemos agregar muchas cosas que la sociedad opina que el profesor debe ser, y
que se agolpan sobre su identidad presionándola y confundiéndola. Sin embargo,
en esta acumulación de buenos propósitos, es frecuente perder el sentido mismo
de la docencia. Por esta causa, es fundamental tener presente que el docente
debe acompañar las trayectorias escolares de los alumnos en vista a su
permanente crecimiento como personas, en relación a la multiplicidad de
dimensiones de la misma, con actividades que se desarrollan en el ámbito
escolar. Por último creo que es
pertinente puntualizar que al haber cambiado radicalmente la configuración del
sistema educativo pasando de una enseñanza de élite, basada en la exclusión, la
selectividad y la competencia, a una situación de enseñanza general, mucho más
flexible e integradora, se produce una cierta incapacidad de asegurar, en todas
las etapas del sistema, un trabajo acorde con el nivel de titulación alcanzado
por el alumno. En una sociedad que funciona según las leyes del mercado, al
aumentar el número de personas que acceden a los distintos niveles de
educación, éstos descienden en su valor económico, y esto pasa a ser una pesada
carga para los docentes del nivel medio. De esta forma ha descendido por esta
causa, la motivación del alumno para estudiar en el nivel medio, y la
valoración que hace la sociedad del sistema educativo, muy especialmente la que
hacen los padres de los alumnos. En el momento actual los títulos académicos de
nivel medio no aseguran nada, manteniéndose sin embargo, junto a las competencias
básicas adquiridas en el nivel, otros mecanismos selectivos que dependen ahora
de las empresas privadas, de las relaciones sociales de la familia o de la
obtención de otros conocimientos extracurriculares que no se imparten en el
sistema reglado de enseñanza, tal como ocurre con los conocimientos de idiomas
o de informática. Estas circunstancias han hecho cambiar el sentido mismo de
las instituciones escolares de nivel medio, con la consiguiente necesidad de
adaptación al cambio por parte de alumnos, profesores y padres, que deben
modificar su mentalidad respecto a lo que, ahora, pueden esperar del sistema de
enseñanza, el problema es que esto no siempre ocurre y termina sumando al
docente de nivel medio una gran variedad de exigencias que no siempre se encuentran
en relación con la realidad del desempeño que el mismo puede en el mejor de los
casos desarrollar. Algunos medios de comunicación social, algunos políticos con
responsabilidad en materia de enseñanza, y sobre todo los padres de los
alumnos, parecen dispuestos a considerar al profesor como el principal
responsable de las múltiples deficiencias y del general desconcierto de un
sistema de enseñanza fuertemente transformado por la dinámica descrita.
A pesar que el juicio social
contra el profesor de nivel medio se ha
generalizado, no podemos ni debemos abandonar nuestros esfuerzos.






ResponderEliminarToda competencia contiene tres elementos básicos: Características personales, Ejecuciones y
Resultados positivos. La Gestión integrada de Recursos Humanos gira en torno a este concepto de
Competencia. Una vez definidas las competencias requeridas para un cargo, se selecciona el personal, se
evalúa el desempeño, se valora el potencial, se programa la capacitación y el plan de carrera de las
personas
Toda competencia contiene tres elementos básicos: Características personales, Ejecuciones y
ResponderEliminarResultados positivos. La Gestión integrada de Recursos Humanos gira en torno a este concepto de
Competencia. Una vez definidas las competencias requeridas para un cargo, se selecciona el personal, se
evalúa el desempeño, se valora el potencial, se programa la capacitación y el plan de carrera de las
personas